Casa Izalco
Un restaurante de leña necesita tres cosas: que lo encuentren, que el menú se lea sin pellizcar la pantalla y que reservar sea tan fácil como mandar un mensaje.
El color trabaja antes que el nombre
Amarillo de maíz, verde de monte y rojo de chile: la paleta viene de la comida, no de una tendencia. Se reconoce desde la acera.
Un menú que se lee de un vistazo
Platos a la izquierda, precios alineados a la derecha y una línea punteada entre ambos. Tipografía grande: nadie tiene que hacer zoom.
Reservar en un toque
El botón principal abre WhatsApp con el mensaje escrito. Sin formularios largos ni cuentas nuevas.
Si el cliente tiene que pellizcar la pantalla para leer el menú, el diseño falló.
Aa Ññ Éé 1234 ¿?Gloock · Archivo